Por: Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group
Antes de la votación en el senado de los Estados Unidos, las expectativas en torno a la aprobación de la CLARITY Act oscilaban entre el optimismo del sector y la cautela ante los obstáculos procedimentales. Para que el proyecto pudiera avanzar hacia una votación final por mayoría simple, se requería primero superar una moción de cierre de debate que exigía un umbral de 60 votos. Al contar los republicanos con 53 puestos, era imprescindible obtener el respaldo de al menos siete senadores demócratas. La senadora Cynthia Lummis defendió la propuesta argumentando que era el resultado de un año de negociaciones bipartidistas e incluía estrictas restricciones éticas para funcionarios públicos. En los mercados, el entusiasmo previo llevó a tokens como XRP a registrar subidas cercanas al 10%; no obstante, mientras plataformas de predicción como Kalshi asignaban un 93 % de probabilidad a que la votación se llevara a cabo, otras como Polymarket se mostraban pesimistas, otorgando solo entre un 13 % y 20 % de posibilidades de que la ley fuera promulgada en 2026.En los hechos, la CLARITY Act no logró alcanzar los 60 votos necesarios para avanzar en el Senado, quedando estancada en la fase procedimental. El colapso de las conversaciones se desencadenó cuando el bloque republicano rechazó una contrapropuesta de última hora presentada por los demócratas. Dicha propuesta buscaba endurecer las reglas contra el financiamiento ilícito, normar las recompensas en stablecoins y exigir que el presidente Donald Trump y su entorno cercano vendieran sus activos en proyectos cripto (como World Liberty Financial y la memecoin TRUMP) en lugar de trasladarlos a un fideicomiso ciego. La falta de acuerdo, sumada a la proximidad del receso legislativo y las elecciones de noviembre, dejó al proyecto sin un camino claro en el Congreso. Como consecuencia inmediata, la incertidumbre dejó en rojo el mercado de criptomonedas, Bitcoin cerró la jornada con una caída del -2,55%, ubicándose por debajo de los 76.000 dólares, mientras que activos como Ethereum, Solana y XRP sufrieron importantes retrocesos de entre el 5 % y el 10 %.Desde mi perspectiva, el fracaso del CLARITY Act confirma cómo la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos sigue siendo parte del calendario político con el conflicto frente a las midterm, pero esto no invalida la lectura estructural del mercado. En un plano antiintuitivo dentro del gráfico técnico, este tipo de reveses fundamentales violentos suele actuar como una trampa de liquidez o un barrido de posiciones apalancadas tras una prolongada fase de acumulación en niveles inferiores. A pesar del ruido geopolítico y el estancamiento en el Senado, la estructura del precio conserva potencial para reponerse al alza y reanudar su dinámica constructiva. La clave para la confirmación de este rebote técnico dependerá de cómo se absorba el golpe en los cierres diarios y de la evolución del contexto macroeconómico en Estados Unidos, especialmente en lo relativo a las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y la liquidez global.

