(Latam) América Latina demanda mayor inversión privada, mayor cantidad de exportaciones por habitante y una mayor conversión productiva hacia productos que incorporen tecnología, valor agregado claro y medios y modos de producción sostenibles en todo sentido.
Clave será superar los temas de mejora de la productividad en particular a lo que se refiere al mundo empresarial. De acuerdo con diversas mediciones, hoy un trabajador latinoamericano realiza un 25% del producto de un estadounidense, en el mismo período de tiempo. Esto marca un rezago para toda la cadena de valor, para los mercados laborales y para la competitividad de las empresas, la economía y el entorno general de los negocios.
Las recetas para mejorar este expediente son tan variadas y complejas que son necesarios planes de mediano plazo que articulen actores públicos y privados para alcanzar el buen puerto.
Una mayor construcción de capital público, una política decidida de mayores exportaciones que impliquen ventas de productos a los socios comerciales de la región, acompañados de una mayor capacitación tanto de los gestores de empresas, como de los empleados que en ellas se desempeñan. Una amplia construcción de infraestructuras digitales, acompañadas de una verdadera revolución en la capacidad de transporte y acervo de puertos, aeropuertos y carreteras.
Bien sabido es que las firmas requieren además de financiamiento fresco para planear sus programas de ensanche. El mismo hoy recae principalmente sobre el sector de intermediarios bancarios, cuya capacidad de respuesta estará en función del riesgo de la economía, del perfil de las empresas a financiar, así como de temas los adecuados derechos de los acreedores ante la ley, la existencia de garantías, y las mejoras en el nivel de información crediticia existente en los bureaus de crédito.
No huelga decir, que además, sería de gran valor que muchos gobiernos se empeñaran en una mayor profundización de los mercados de capitales, donde mas instrumentos profesionales, otorgados por entidades debidamente vigiladas sean oferentes de servicios que sean armónicos con la etapa de vida de las empresas, su nivel de riesgo financiero, así como del horizonte de su respectivo plan de negocios.
Cifras del sector bancario de América Latina:
Activos totales en máximo histórico: USD 6,27 billones, con un crecimiento interanual de casi 22%. Brasil concentra ya cerca del 57% de los activos bancarios de la región.
Utilidad neta: USD 22.000 millones acumulados en el primer trimestre, 13% superior al mismo período de 2025.
Rentabilidad al alza: el ROA promedió 1,7% y el ROE 17,1%, ambos en tendencia ascendente y por encima de los registros del trimestre y el año anterior.
Morosidad: el indicador se ubicó en 2,78%, con Argentina, Brasil y Colombia liderando los niveles más altos de la región.
Solvencia: 16,9%, reflejando una base patrimonial sólida en el sistema bancario regional.
526 entidades bancarias operan actualmente en América Latina.
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